Control 28 semanas de embarazo

El pasado viernes, 18 de enero de 2019, tenía programado un control del embarazo en el hospital. Al tener riesgo de preclampsia, han catalogado mi embarazo como embarazo de riesgo medio y me visitan una vez al mes en mi hospital de referencia.

En cada control me hacen analítica de sangre y orina y, posteriormente,  tengo visita con la ginecóloga donde me pesan, toman la tensión y me hacen una ecografía para ver al peque y controlar el tema de  la tensión.

Esta vez tenía la analítica a las 10.30h y la visita con la ginecóloga una hora después y no sé qué pasó, si es habitual o no, pero el caso es que cuando llegue a la zona de analíticas había allí muchísima gente esperando, algunas personas llevaban más de dos horas esperando a ser atendidas.

De hecho, normalmente hay mucho movimiento en las consultas de analíticas cada dos o tres minutos como mucho van llamando a gente, sin embargo aquí los números no corrían y cada vez se acumulaba más gente.

Aproveché el colapso para hacer una pequeña visita a una amiga que acababa de tener una nena en el mismo hospital.

Cuando se acercaba la hora de la visita con la ginecóloga, la mujer de recepción me dijo, a mi pregunta de  ¿me espero o me voy a la consulta de la ginecóloga?, que me esperase a hacer la analítica que parecía que la cosa empezaba a fluir y ya no había colapso. Justo a las 11.45h cuando ya iba a preguntar si seguía allí esperando la analítica o iba a la consulta de la ginecóloga (tenía hora a las 11.30h) me llamaron.

Después de la analítica me fui directa a la consulta de la ginecóloga y nada más sentarme vino la enfermera a buscarme.

Una vez en consulta la enfermera me pesó y tomó la tensión. Como curiosidad decir que no he engordado nada este último mes y, si lo he hecho, ha sido muy poquito. Después la ginecóloga me hizo una ecografía y me dijo que el peque sigue en podálica, pero que es normal, que hasta la semana 34-36 de embarazo los bebés tienen espacio para girarse y van cambiando de posición. Eso sí, el tío no se deja ver para nada, sigue poniéndose las manos en la cara y, si no, las piernas. Así que la única foto que pudieron darme es la que encabeza este post y que es la carita vista de frente del peque que se ve medio regular porque, para variar, tenía una mano delante.

También me dijo la ginecóloga que el peque está perfecto y que ya pesa 1.280 gr.

Así que, seguimos sumando semanas la mar de felices y deseando que todo siga igual de bien.

Ya queda menos para verle la carita.

Próximo control el 15 de febrero.

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