Control del embarazo: 24 semanas y Test de O’Sullivan

El pasado viernes, 21 de diciembre, tenía programada la prueba del azúcar (Test de O’Sullivan) y visita con la ginecóloga para el control de las 24 semanas de embarazo.

En esta ocasión y por primera vez fui sola y es que la visita médica coincidía con la fiesta del cole de los peques y con que en Barcelona había organizadas manifestaciones y cortes de las principales carreteras y vías de acceso a la ciudad con motivo de la situación política que se está viviendo en Catalunya actualmente. Así que, mi marido y yo no nos fiábamos de poder volver a tiempo del hospital para estar presentes en la fiesta de navidad del cole de los peques. Por eso, decidimos que iría yo sola y así al menos uno de los dos podría estar sí o sí con los peques en la fiesta.

Mi padre también se ofreció a acompañarme, pero estábamos en las mismas, seguramente no llegaría al hospital a tiempo debido a los cortes de carretera y como era un control rutinario tampoco era necesario que me acompañase nadie, además nunca me he mareado ni encontrado mal tras un análisis de sangre.

Tuve suerte y a pesar de que los cortes de carretera empezaron a las 5 de la mañana pude llegar puntual al hospital. Tenía programado el Test de O’Sullivan a las 7.30horas.

Una vez en el hospital me atendieron muy rápido. Me dieron el famoso zumo y me dijeron que tenía que tomármelo en menos de cinco minutos y esperarme en la sala de espera durante una hora sin pasear. Tenía que esperar sentada, solo podía levantarme para ir al baño.

Así que nada, me senté en la sala de espera y me tomé el zumo que, por cierto, estaba malo no, lo siguiente. ¡Qué horror! Me costó muchísimo tomármelo, en el embarazo anterior no me costó tanto, de hecho, recuerdo haberle dicho a la enfermera que no estaba tan malo, pero esta vez lo encontré horriblemente malo y solo hacía que pensar que si tenía que hacer la curva larga de la glucosa me iba a costar media vida aguantar sin vomitar, y eso que yo no vomito nunca.

Luego esperé sentada a que pasase la hora y me llamasen. Justo a la hora me llamaron y me hicieron la analítica de sangre que no solo miraría el tema de la glucosa, sino que incluiría el análisis completo del segundo trimestre.

Salí de la analítica pasadas las 8:30h y me fui directa a la cafetería a desayunar.

La visita con la doctora no la tenía hasta las 11 de la mañana, pero a las 9 bajé a consultas y pregunté en recepción si había alguna anulación o alguna posibilidad de que la doctora me cogiese antes.

Como siempre, en el hospital fueron muy amables y le preguntaron a la doctora si me podía atender antes y ella dijo que sí, que me esperase fuera que intentaría cogerme antes.

Finalmente, me atendió pasadas las 10 de la mañana. Así que, lo agradecí eternamente.

Como en el control anterior, la enfermera me pesó y tomó la tensión y después la doctora me hizo una ecografía para comprobar que el peque crece correctamente y que mis arterias uterinas están bien para controlar mi riesgo de sufrir preclampsia.

Tanto la enfermera como la doctora fueron muy amables y atentas y lo mejor de todo es que el peque está estupendo. Ya pesa 700 gramos y el tío esta la mar de bien dentro.

Además y para mi sorpresa, ya estaban los resultados de la analítica que apenas me había hecho hacía una hora y media antes y todos los resultados salieron perfectos. Ni azúcar (menos mal porque hacer la curva larga me iba a dar mucha pereza), ni anemia y nada de signos de preclampsia por el momento.

Así que más feliz que una perdiz me fui para casa y con la suerte de poder llegar a tiempo para la fiesta del cole de los peques, así que, día redondo.

Próxima visita el 18 de enero para el control de las 28 semanas de embarazo 🙂

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