Vacaciones en la Costa Brava

Después de unos meses bastante difíciles, estábamos deseando poder desconectar e irnos unos días de vacaciones. Así que, a finales de junio nos fuimos los 6 (Nuka incluida) a pasar unos días al Estartit, un pequeño pueblo de la Costa Brava.

Lo cierto es que en casa somos más de montaña que de mar o, mejor dicho, somos más de mar en invierno y montaña en verano, pero ya que el año pasado hicimos montaña y los peques disfrutan estando en remojo, nos animamos a hacer unas vacaciones de piscina y playa, o lo que viene siendo lo mismo, hacer unas vacaciones de esas de las que vuelves más cansado de lo que te fuiste.

Alojamiento

Como venimos haciendo desde hace años, buscamos una casa con jardín a través de la plataforma Airbnb. El alojamiento suele salir más barato que muchos hoteles y apartamentos y puedes elegir tener una casa para ti solo con jardín. Además si hay cualquier problema con el alojamiento desde Airbnb te reubican y te ofrecen soluciones.

En este caso concreto no voy a decir dónde nos alojamos porque, pese a estar la casa muy bien ubicada y tener una piscina comunitaria de 10, la casa era muy, pero que muy justita por dentro. Muebles antiguos e incómodos, camas duras… Y como yo no repetiría y tampoco se la recomendaría a nadie, es mejor obviarla aquí también.

Restaurantes

A nosotros nos gusta alquilar casas con jardín porque así los peques pueden jugar en el exterior y podemos desayunar y comer fuera en el jardín todos juntos. Lo que solemos hacer es desayunar y cenar en la casa aprovechando el jardín y comer en restaurantes.

Y la verdad es que hemos comido fuera muy bien y bastante bien de precio. Aquí os dejo algunas recomendaciones de restaurantes de la zona:

Es un restaurante que está en la carretera entre Torroella y Gualta, pero está rodeado de terreno llano lo que nos vino genial para los peques brincaran y saltaran por allí después de más de horas en coche. Además, pedimos mesa en la terraza porque llevábamos a Nuka y los camareros, hasta en dos ocasiones, salieron expresamente a ponerle agua a Nuka. Me pareció un detallazo. Bueno y lo importante: Se comía bastante bien y bien de precio. Creo recordar que el menú rondaba los 16 euros.

  • El Pedró. Este restaurante está en Pals y lo encontramos buscando por internet algún buen restaurante para hacer comer arroz. Resultado: Recomendable 100%.

Nos comimos un arroz caldoso con bogavante que quitaba el sentido y bastante bien de precio. Creo recordar que salía a 22 euros/persona. Nosotros pedimos un arroz para 3 y pudimos comer los 5 perfectamente y, aunque el pequeño no come mucho, los otros dos comen bastante.

  • Pizzeria Gelatone. Aquí comimos tres veces y muy bien. Es una pizzería que se encuentra en el propio paseo marítimo de l’Estartit. El comedor interior es precioso. Está decorada con muy buen gusto, es acogedor y las pizzas están buenísimas y muy bien de precio.
  • Restaurante la Sal. En este restaurante comimos un par de veces. También está en el paseo marítimo del Estartit y tiene, entre otras cosas, menú de paella por unos 16 euros y la paella está muy buena.

Actividades

La verdad es que no hemos hecho mucha cosa mas allá de piscina y playa.

Lo único que hemos hecho fuera de eso ha sido:

  • Visitar el pueblo de Pals que es precioso. Visita más que recomendable si se está por la zona.
  • Llevar a los peques a montar en poni a la hípica Más Paguina de l’Estartit. Nos costó 13 euros/media hora cada poni y las chicas que nos atendieron encantadoras. De hecho como Ona estaba disfrutando tanto le pidieron que les ayudase a llevar al poni a su sitio para que descansase y claro, la peque más feliz que una perdiz.
  • Excursión en barco por las Islas Medas. Hicimos una excursión de una hora y media en el Nautilus. La gracia de este barco es que tiene una planta baja acristalada que te permite ver el fondo del mar. La ruta que hicimos era de hora y media. Puedes bajar a la planta baja para ver el fondo del mar durante unos 10-15 minutos cuando el barco se para a mitad de ruta más o menos. Nosotros tuvimos mala suerte y el fondo estaba muy removido por el mal tiempo y viento de días anteriores y apenas pudimos ver unos pocos peces. En días buenos seguro que se pueden ver muchos más animales. Eso sí, a mi me parece una actividad cara para lo que es. La entrada de los adultos cuesta 22 euros y la de los niños mayores de dos años 15 euros. En nuestro caso, sólo pagamos los adultos porque los niños entraban gratis con el carné del Club Super 3 y los tres son socios, pero aún así, me quedó la sensación de haber pagado más de lo que merecía la excursión.

En definitiva, han sido unas vacaciones bonitas y tranquilas (aunque algo cansadas).

Los niños se lo han pasado genial y nosotros también que al final es lo que cuenta. Hemos disfrutado del sol, la playa, la piscina, de buena comida y de buenos helados después de comer, además de la visita de algunos amigos nuestros y de los peques.

Por cierto, las personas que atendían tanto en tiendas como en restaurantes eran muy amables y la playa está bastante limpia y, para ser la Costa Brava, es una playa muy llana y tranquila, perfecta para ir con niños pequeños.

Sin duda, nos tocará repetir la zona en alguna que otra ocasión.

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