Los niños y el distanciamiento social en las escuelas

Hace apenas un par de días se hacían virales las imágenes de una escuela en Francia que reabría sus puertas en plena pandemia de Covid-19.

Por si a estas alturas alguien no ha visto las famosas fotos, son estas:

Cuando vi las imágenes se me partió el alma en mil pedazos. Las encontré terribles. Y justo ahora en España se empieza a hablar de cómo será la reapertura de las escuelas en septiembre, coincidiendo con el inicio de curso escolar.

Desde el gobierno estatal, la Ministra de Educación propone reducir el ratio de alumnos por clase a la mitad y que los alumnos acudan de forma alterna a la escuela, consiguiendo así un curso escolar mixto entre presencial y online. En Catalunya, por ejemplo, proponen reducir el ratio también, pero habilitar zonas comunes de los centros escolares para  que puedan asistir todos los alumnos y que el curso sea 100% presencial. Y a mí, de todas las medidas propuestas, lo que me sigue sorprendiendo y preocupando a partes iguales es que todo el mundo de por hecho que, sea como sea esa reapertura, debe existir un distanciamiento social entre los niños. Ni siquiera se pone en cuestión.

Vaya por delante que me hago cargo de que el virus es muy duro, que la pandemia está siendo terrible y que todos debemos velar por la salud pública y la protección de nuestro sistema sanitario, pero dicho esto, que los niños en la escuela, rodeados de sus educadores y amigos tengan que mantener una distancia social o de seguridad de dos metros entre ellos no me parece una opción. No entiendo ni como es posible que se baraje como posibilidad y ya me explota la cabeza cuando veo que se da por hecho.

Como viene siendo habitual en este país, los niños son relegados a los últimos de la fila. Los menos importante. Yo no soy psicóloga, pero mi lógica me dice que pedirle a los niños que no jueguen entre ellos a menos de dos metros de distancia, que no se abracen, que no se toquen… Muy bueno, lo que se dice muy bueno no debe ser para su desarrollo psiquico, emocional y social.

No soy experta en epidemias, ni en salud, no tengo ni idea de cuál es la solución al problema, pero desde luego, el distanciamiento social entre niños pequeños en la escuela no me parece una opción que deba, ni siquiera, ponerse encima de la mesa.

¿No sería suficiente con tomar medidas de higiene y seguridad al inicio, durante y  a la finalización de las horas lectivas? Como, por ejemplo, lavarse y desinfectarse las manos a menudo, reducir el número de niños en un mismo grupo al mínimo posible y que los grupos no se mezclen con otros grupos o clases, pero que puedan relacionarse entre ellos con normalidad aunque se trate de un grupo muy reducido. Si un niño tiene fiebre, que el centro disponga de test rápidos para poder hacer la prueba de coronavirus y si da positivo él o, en cualquier momento, cualquier familiar con el que conviva un alumno, que el grupo de ese alumno se pone en cuarentena.

Quizás lo propuesto es una soberana estupidez a ojos de un experto, probablemente. No soy experta, pero tiene que haber alguna solución que permita a los niños ser niños y comportarse como tales y, a la vez, mantener la seguridad y el control del contagio del coronavirus.

Nos estamos preocupando mucho por cómo conciliar si los niños van a la escuela en días o semanas alternas y es realmente un problema muy grande para la mayoría de familias que no pretendo desmerecer ni mucho menos, es un problemón, daría para un libro, pero a mi me parece aún más grave, no cuándo van a volver a la escuela y cuántos días, sino en qué condiciones se va a producir esa vuelta a la escuela.

Al final parece que hemos relegado las escuelas a los edificios esos bonitos con murales pintados donde dejamos a los niños mientras los padres trabajamos. Y las escuelas no son eso. No deberían ser eso. Son lugares donde los niños aprenden, se relacionan, crecen y se desarrollan como personas, no los releguemos y no menospreciemos ni subestimemos las decisiones que podamos tomar y que afectan directamente a su desarrollo personal y social.

Estos niños que nos han demostrado ser unos auténticos campeones durante la pandemia, son los futuros científicos, médicos, enfermeros… Son nuestro futuro, tratémoslos como lo que son y preocupémonos de su bienestar porque nuestro bienestar futuro dependerá de ellos y se nos olvida demasiado a menudo.

3 thoughts on “Los niños y el distanciamiento social en las escuelas

  1. Hola. Yo tampoco soy experta ni mucho menos, pero creo que lo que dices es totalmente coherente. Los niños son niños, y aunque parezca que lo entienden todo, no creo que sea muy bueno para su desarrollo una situación tan extraña de comportamiento entre ellos, creo que sería un caos en su cabeza. Estoy de acuerdo contigo en lo de la higiene…y demás, pero no hasta el extremo que pretenden.
    No había visto éstas imágenes, pero es verdad que da una pena tremenda.

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